En este momento de la historia no existe una mejor forma de distribuir software que por medio de una imagen ISO, la cual puede ser descargada, grabada y compartida con todo el mundo sin miedo a que nos caiga el FBI y nos meta 50 años de cárcel.
Obviamente esto no sucede en todos los casos, pues Microsoft ahora hace uso de las imágenes ISO para distribuir los medios de instalación de software tan popular, restrictivo y costoso como Microsoft Office, pero ISO es un estándar y los estándares no discriminan, no importa que tan malo sea el que los use.