Ya estamos acostumbrados a este tipo de entradas donde todos discutimos acerca de la posibilidad de que el año en cuestión sea finalmente el año en que Linux realmente despegue en el mercado de los ordenadores de escritorio.
También todos conocemos las limitaciones de Linux en cuanto a la aceptación que pueda recibir por parte de los usuarios finales no familiarizados con la tecnología (me refiero a tu mamá y a mi mamá) debido a esa carga humana que llamamos costumbre, carga que muchas veces nos cierra los ojos, los oídos y hasta el cerebro, evitando que descubramos y disfrutemos de nuevas experiencias.
Claro que no podemos culpar solamente a la costumbre del fracaso que año tras año Linux viene sufriendo en el mercado de los ordenadores de escritorio, pues no es fácil competir contra un sistema operativo que viene instalado de forma predeterminada en cuanto computador se vende en el mundo, obligando a las personas a usarlo sin remedio y muchas veces engañándolos al hacerles creer que es la única o la mejor opción.
A pesar de todos estos puntos en contra, Linux ha sufrido un cambio significativo en los últimos años en cuanto a su forma pensar y aproximarse al publico en general, pues lo mayores o principales jugadores en el mundo del software libre han comenzado a desarrollar para el publico en general, iniciando proyectos que buscan acercar a Linux al publico menos conocedor o menos familiarizado con la tecnología y el desarrollo de software.
Proyectos como GNOME Shell o Unity tratan de hacer que Linux sea más amigable para el usuario común, ofreciendo una interfaz visualmente atractiva y funcionalmente ágil e intuitiva, algo que los usuarios aprecian en los equipos de computo que adquieren, pues les permite comenzar a trabajar desde el momento en que su sistema inicia por primera vez.
Desde el punto de vista de los fabricantes, Canonical viene realizando una importante labor en cuanto a la inclusión de su distribución Ubuntu como sistema operativo pre-instalado en ordenadores en países como India y China, dos de los mercados más grandes a los que cualquier empresa puede aspirar.
Estos esfuerzos se ven impulsados por los recientes cambios que Microsoft pretende implementar en su sistema operativo Windows, tanto desde el punto de vista visual y de funcionamiento, como la inclusión del polémico UEFI y Secure Boot que prácticamente obliga a los fabricantes a atar de manos a sus clientes en cuanto a la libertad de elegir el sistema operativo a usar en sus máquinas.
Adicionalmente vemos como Windows 8 y Metro no terminan de calar en la mayoría de usuarios de Windows, pues la nueva interfaz de Windows no solo es fea, sino también poco funcional y en ciertos aspectos complicada y para nada intuitiva, aspectos que seguramente causarán el rechazo de muchos usuarios de Windows alrededor del mundo, tal como ha ocurrido con Linux y GNOME 3 (GNOME Shell y Unity).
Esta posibilidad de “fracaso” por parte de Microsoft y su Windows 8, es una oportunidad de oro para Linux, una oportunidad que debe aprovecharse al máximo, y que con las más recientes noticias acerca del desarrollo de juegos por parte de Valve con Steam y el soporte del popular motor gráfico Unity a Linux, hacen que Linux ahora pueda apuntar al mayor mercado tecnológico existente, los videojuegos.
Los juegos a Linux le darán mucho más que una oleada de usuarios nuevos en busca de diversión, pues mientras más usuarios migren a las plataformas libres en busca de entretenimiento, más empresas interesadas en desarrollar para Linux surgirán con el pasar del tiempo. Los desarrolladores de hardware como Nvidia y AMD no verán mas a Linux como un mercado incipiente al que le pueden dedicar algo de tiempo de vez en cuando, beneficiando a todos los usuarios de Linux con mejores controladores y mayor cantidad de hardware compatible.
Y es que un mercado con más de 70.000 millones de dolares en ganancias anuales no es un mercado para despreciar.
No estoy vaticinando que Linux valla a destronar a Microsoft o a Apple en el mercado de los ordenadores de escritorio, pero sin duda alguna pasaremos de ese 1% que nos ha tenido marcados durante tanto tiempo… No creen?

